Alcemos la mirada

La visita del Papa León XIV a España nos dejó el lema Alzad la mirada. Son palabras que nos recuerdan que nuestra vida no puede quedarse encerrada en las preocupaciones inmediatas ni en las rutinas de cada día. Alzar la mirada es volver el corazón hacia Dios para descubrir desde Él el sentido de lo que vivimos y de lo que estamos llamados a ser.

Alzad la mirada quienes termináis un curso lleno de trabajo y entrega. Alzad la mirada quienes sentís que tenéis un pie fuera y estáis discerniendo nuevos caminos. Alzad la mirada quienes tenéis responsabilidades sobre otros, porque el Señor os confía personas concretas a las que acompañar, cuidar y servir.

Pero esta llamada también es para cada uno de nosotros. Alzar la mirada significa reconocer con humildad nuestra propia responsabilidad en la vida de la Iglesia y en nuestras relaciones. Significa ser valientes para pedir perdón cuando hemos fallado, estar dispuestos a escuchar antes de juzgar, y apostar por el diálogo allí donde han surgido distancias o incomprensiones.

También nuestras comunidades pueden verse heridas cuando cada uno se encierra en sí mismo, cuando se evita afrontar los problemas o cuando dejamos que el cansancio y la indiferencia ocupen el lugar de la caridad.

Por eso, que este Alzad la mirada nos ayude a no mirar hacia otro lado. Que cada uno asuma con generosidad el servicio que el Señor le ha confiado. Así construiremos una Iglesia unida, capaz de acompañar, escuchar y cuidar; una Iglesia que refleje el rostro de Cristo y sea verdadero hogar para todos.

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