Por el mes de junio, sin duda, mi noticia es el viaje del Papa a España. A Prevost lo estamos conociendo poco a poco, y lo más interesante son sus palabras, su mirada, palabras pensadas, sentidas, llenas de sinceridad y de gran alcance. Para mí, el viaje se resume en dignidad, dignidad humana. Si no hemos leído con calma sus mensajes, por favor, que no se queden en un like, en una emoción. Me quedo con el Papa en Canarias, sin olvidar Cataluña, Gaudí, Madrid o el Parlamento. Busquen una buena edición en papel, lean con lápiz y en silencio. Alcen la mirada. La mejor edición, 12 euros.
Por el mes de julio, la noticia, la final del mundial. Colores, equipo, país… De todo, me quedo con el hermano pequeño de Lamine Yamal cogiendo un trozo de la red de la portería y con el «especial hijo» de Cucurella. Dignidad, dignidad humana. La camiseta dos estrellas, nunca menos de 75 euros.
Por el mes de agosto, Ceuta, la playa del Trampolín, muchos muertos, muchos menores no acompañados que nadie reclama, ni familias ni estados. ¿Se acuerdan de la polémica sobre de quién eran los hijos? Ceuta, crisol de dignidad. Menores o mayores, son «amenaza», «votos», «negocio», «dolor de cabeza», «vergüenza», «problema»… ¿Quién decís que soy yo?, nos preguntaría Jesús ¿Estas personas quiénes son para vosotros? Para nosotros, son hijos de Dios y hermanos. De nuevo dignidad, dignidad humana. Dignitas infinita. Santa María de África, ora pro nobis. Orar, pensar y comprometerte, 0 euros.