Hace ya muchos años en el primer programa de Operación Triunfo, donde triunfaron David Bisbal, Rosa y algún otro, compusieron la canción: Mi música es tu voz. Y creo que no hay mejor definición que esta para contar lo que vivimos aquí, en mi casa el pasado 1 de mayo.
Creo que ya es sabido por todos que la música es parte importante de nuestra fraternidad y que hace ya algún año que decidimos ponerla al servicio del Reino. Pues bien, el 1 de mayo dimos un concierto en nuestra casa que reunió a mil personas venidas de todas partes de España e incluso de fuera de España: Polonia, Alemania, Italia, Francia, Chile…. Todos juntos cantamos y alabamos a Dios que era nuestro único propósito, dar gracias a Dios porque es bueno.
Pero como digo, para explicarlo mejor me sirvo de la frase: Mi música es tu voz. Estamos convencidas de que nuestra música toca el corazón porque Dios quiere tocarlo, somos plenamente conscientes de que es él el que nos utiliza como mediación para llegar a sus hijos. Es él el que nos ha regalado este don y el que lo ha convertido en misión. A nosotras nos parece una locura haber reunido a mil personas para alabar y bendecir, pero es que Dios hace las cosas como quiere y cuando quiere. No es cuestión de hacer muchos planes de evangelización, más bien es dejar que el Espíritu abra puertas y ventanas, que corra el aire y bailar al son que él marca.
Se nos llena la boca cuando decimos que vivimos el tiempo del Espíritu, pero la pregunta es: ¿Lo hemos encerrado en una jaula? ¿O por el contrario lo hemos dejado volar?
¡Paz y bien, familia!