Reflexiones semanales
29 de julio 2018

El Señor abre la mano y nos sacia de favores

XVII domingo del Tiempo Ordinario

La Palabra de Dios de esta semana nos ayuda a entender la grandeza de Dios que se parte y se reparte por nosotros; el Señor abre la mano y nos sacia de favores. Volvemos a comprobar cómo Jesús se adelanta a nuestras necesidades, sale a nuestro encuentro para solucionar nuestras carencias. El Evangelio de San Juan narra el acontecimiento del encuentro de Jesús con la muchedumbre que le seguía, atraída por la palabra y las obras del Nazareno. Conviene que volvamos a leer los dos textos de la Palabra de Dios, el de la primera lectura del segundo libro de los Reyes y el texto del Evangelio, porque van en sintonía perfecta. Es Dios el que actúa de una manera eficaz, por medio del profeta y Él mismo en persona delante de la multitud, para solucionar una situación que no tenía salida humana posible.

La multiplicación de los panes nos trae a la memoria otro acontecimiento similar cuando este mismo pueblo de Dios salía de la esclavitud de Egipto; en medio del desierto se encontraron sin el alimento necesario y Dios tuvo compasión de ellos y salió al encuentro de sus penurias. En el Nuevo Testamento es el mismo Jesús el que obra el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, cosa que le reafirma en su condición de Mesías, que vuelve a alimentar a su pueblo con el nuevo maná. Jesús mismo es el que parte y reparte el pan. Este acontecimiento es un adelanto de lo que sucedió en la última cena, en la verdadera y definitiva pascua de Jesús. Allí dio gracias, partió el pan y lo dio a sus discípulos. Es la respuesta de Dios ante las dificultades que se encuentra la persona, es la generosidad abundante, que va más allá de lo solicitado, porque explícitamente dice el texto que después de comer, sobraron doce canastas. La Escritura da pistas para que entendamos que este prodigio provocó la adhesión de fe de muchos.

No les habrá pasado por alto que el protagonista central es Cristo, eso es evidente; que el acontecimiento se extendería por toda la comarca y la gente hablaría maravillas del Señor, pero falta un detalle, que fue un niño el que dijo, “tengo cinco panes y dos peces”. A muchos, este detalle se les olvida, que hubo un acto de generosidad, un corazón sensible, alguien que colaboró con Dios de una manera eficaz. La pregunta que nos debemos hacer ahora es si yo tengo el valor suficiente para poner a disposición de Dios mis talentos, los dones que he recibido, “mis panes y mis peces”, para saciar el hambre de mis hermanos.

Sugiero que en este mes que comenzamos, en agosto, aprovechemos las múltiples ocasiones para pensar, para decirte a ti mismo: ¿detrás de qué he corrido en estos meses?, ¿a qué le he concedido mayor importancia?, ¿he escuchado la voz de Dios?,  ¿he ayudado a los demás?... Lo cierto es que dentro de poco vendrá la vida ordinaria, tanto los que han disfrutado de vacaciones, como los que no han podido, verán que el nuevo curso comienza y de nuevo se pondrán las máquinas del tiempo a trabajar sin remedio. En nuestra Iglesia de Cartagena ya nos estamos preparando para una experiencia hermosa para el próximo curso, promover la participación de los laicos en todos los ámbitos de la pastoral y potenciar la grandeza del Sagrado Pueblo de Dios. ¡Feliz verano!

Volver a reflexiones
Últimas reflexiones semanales
  • Jesucristo, Buen Pastor, es el Rey del Universo

    viernes del Tiempo Ordinario20 noviembre, 2020

    La liturgia nos centra en Cristo, que nos habla de un rebaño de ovejas y de un pastor. Jesucristo es un rey muy particular, su reino no se parece en...

    +
  • Jornada Mundial de los Pobres

    viernes del Tiempo Ordinario13 noviembre, 2020

    El Santo Padre nos anima a seguir los pasos de Nuestro Señor con generosidad, a salir de la indiferencia, de pasar de largo, y nos pide, como buenos samaritanos, que...

    +
  • Somos Iglesia, somos familia

    viernes del Tiempo Ordinario6 noviembre, 2020

    La belleza de lo sagrado nos seduce y nos acerca al corazón misericordioso de Dios, porque no es difícil encontrarlo. Nuestro Señor no está oculto, está cerca de quien le...

    +
  • Todos los Santos

    viernes del Tiempo Ordinario30 octubre, 2020

    ¡Bendigamos al Señor por los mejores hijos de la Iglesia! Son los santos, los que en la liturgia celebramos con solemnidad, los que forman la Jerusalén celeste, los que han...

    +