Reflexiones semanales
9 de enero 2022

Bautismo de Jesús

Bautismo de Jesús

Al finalizar los años de la vida oculta de Jesús, se dispuso a iniciar el tiempo de la predicación del Reino de Dios y Juan el Bautista le abrió el telón en esta dramática aventura presentándolo en sociedad: «Viene el que puede más que yo y no merezco desatarle la correa de sus sandalias». El Bautismo de Jesús marca el punto de arranque de su tarea, su misión profética, que después continuará en la Iglesia. Jesús va a inaugurar el tiempo de la predicación, con el Bautismo que quita el pecado del mundo, con el Espíritu Santo y fuego, no solo con agua, sino con la fuerza de Dios que hace hijos y perdona sus pecados. Por esto podemos ver cumplidas las palabras de Isaías: «Consolad, consolad a mi pueblo… gritadle que se ha cumplido su condena y que está perdonada su culpa… Súbete a un monte elevado, mensajero de Sión, alza la voz con brío, sin miedo y di que aquí está Dios, el Señor».

Se destaca, como una nueva creación, la bajada del Espíritu Santo sobre Él y la voz del cielo. Según la tradición del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento, la comunicación del Espíritu significa la inspiración profética. Jesús es ungido para esta misión y nos da ejemplo de humildad, de sencillez; acude a la predicación de Juan con todos, entre todos, sin señalarse en nada y sin tener pecado, pero se solidariza con nosotros y se pone ante Dios como garante por nuestros propios pecados; Él lleva sobre sus hombros los pecados de la humanidad. El regalo de Dios está en que en nuestro bautismo nos asimilamos sacramentalmente a Jesús, descendemos, como Jesús al agua, «para subir con Él, renacer del agua y del Espíritu para convertirse, en el Hijo, en hijo amado del Padre y vivir una nueva vida» (cf. CIC, 537). Así, pues, nuestra vida cristiana exige corazón sencillo y humilde, se trata de escuchar la Palabra de Dios, como Jesús, y ser fieles a ella todos los días. Pero nos debemos vigilar, porque cada día algo tiene que morir dentro de nosotros y algo tiene que nacer. Cada día debemos ser menos egoístas, sensuales, vanidosos... y ser más como Jesús. Nuestro Señor no nos engaña cuando nos habla que para ser como Él hay que aprender a no despreciar la cruz, que la cruz «es el verdadero rostro de Cristo», también es el verdadero rostro del cristiano. Por el bautismo, Dios nos invita a cambiar, a seguir al Crucificado, a morir al pecado y a renacer a los valores cristianos.

Tenemos por delante un horizonte ilimitado: estar vigilando para crecer en santidad…, hasta no tener descanso. Crecer más en santidad es una exigencia que se nos impone y estamos obligados a ello, porque el que nos da la fortaleza, ilumina nuestro camino, perdona nuestros pecados y nos da a comer su Cuerpo y a beber su Sangre… es el Señor, Creador de cielo y tierra.

¡Qué hermosura más grande sentirse libre e independiente de toda atadura! Qué pena da el ver a tantos, que se llaman cristianos y se dejan arrastrar por todo lo que les aleja de Dios, entre otras cosas, el materialismo, el relativismo, el consumismo... Es todo lo opuesto a sus compromisos bautismales. Hoy has de ser fuerte en la fe y decir vuelvo los ojos a Jesucristo. Celebremos con gozo el Bautismo de Jesús.

Volver a reflexiones
Últimas reflexiones semanales
  • De camino con Jesús

    XIII viernes del Tiempo Ordinario24 junio, 2022

    La Palabra de Dios en esta semana nos invita a ver a Jesús en camino hacia Jerusalén, un viaje que terminará con la glorificación del Señor y la realización de...

    +
  • Corpus Christi

    XII viernes del Tiempo Ordinario17 junio, 2022

    La solemnidad del Corpus Christi es una fiesta muy especial para todos los cristianos, porque es la exaltación del Cuerpo y de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, que desde...

    +
  • Padre, Hijo y Espíritu Santo

    XI viernes del Tiempo Ordinario10 junio, 2022

    Dios nos ha dado muchas señales de su presencia en medio de nosotros, ya podemos ver que, por pura misericordia, ha puesto en marcha una Historia de Salvación en la...

    +
  • El don del Espíritu Santo, Pentecostés

    VII viernes de Pascua3 junio, 2022

    La situación de los discípulos en los acontecimientos posteriores a la pasión y muerte de Jesús fue muy descriptiva. El Evangelio nos dice que era de noche y que los...

    +