Parábola de los globos

Un profesor llevó un gran número de globos a la escuela y repartió uno a cada uno de sus alumnos. Después les pidió que escribieran su nombre en el globo, que los dejaran en el suelo y abandonaran el aula.

Una vez ya afuera les dijo: «Tenéis cinco minutos para que cada uno encuentre el globo que lleva su nombre». Los alumnos entraron y buscaron, pero, acabados los cinco minutos, muy pocos habían conseguido encontrar su globo.

El profesor les dijo entonces: «Volved adentro, coged cualquier globo y buscad a la persona cuyo nombre lleva anotado». En apenas un par de minutos todos los alumnos tenían en su poder el globo con su nombre.

Finalmente dijo el profesor: «Queridos alumnos, los globos son como las cosas de la vida. Nadie va a encontrar el éxito rápido buscando su bienestar solamente. En cambio, si cada uno se preocupa por el éxito de su compañero y de su equipo, su vida alcanzará el objetivo antes de lo que imagináis».

El pasado día 15, Luis de la Fuente, seleccionador de fútbol del equipo español absoluto, recibía el Doctorado Honoris causa por la UCAM; en su magnífica intervención nos insistió en que los triunfos son colectivos, que lo más importante es el equipo, la comunión de intereses; y que, después de los títulos y las copas, lo que verdaderamente se lleva uno a casa es lo vivido y compartido con todos los que formaron el grupo que lo hizo posible. Amén.

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