La Parroquia San Antonio de Padua de Lobosillo (Murcia) ha comenzado la Cuaresma con varias actividades especialmente pensadas para que los niños puedan vivir este tiempo que precede y dispone a la celebración de la Pascua. Esta parroquia reparte el Miércoles de Ceniza trigo bendecido a los niños de catequesis de Primera Comunión para que lo planten y cultiven en casa. «Es un signo muy bonito; este trigo, esta semilla que les damos, representa a Cristo», explica el sacerdote Álvaro José Maury. Un trigo que florecerá y, al inicio del Triduo Pascual, en la celebración del Jueves Santo, «se pondrá a los pies de Cristo».
Durante los próximos días y hasta el comienzo de la Semana Santa las catequistas han propuesto a los niños y a sus familias vivir estos cuarenta días con el Señor en una actividad llamada Caminando con Jesús. Un proyecto que iniciaron el año pasado y que ahora, «con novedades», repiten. La catequista Antonia Nieto explica que, entre los materiales que ha preparado, ha diseñado una tarjeta para cada día: «Las he creado pensando en lo que de verdad funciona en casa y en catequesis, usando un lenguaje sencillo, de fácil lectura y situaciones cotidianas». Cada día
las catequistas las enviarán su grupo de catequesis de Primera Comunión con la intención de que sirvan de «ayuda para parar un momento, mirar a Jesús y vivir algo concreto y sencillo cada jornada», explica María José Angosto, otra de las catequistas de esta parroquia. Las tarjetas incluyen una oración, un gesto y un compromiso que los niños compartirán en casa con la intención de «acercarse a Jesús y preparar el corazón para la Semana Santa; aunque con ellas también se busca crear un momento diario en familia y enseñar valores cristianos de una forma natural», detalla la catequista Carmen Ganes.