Oración en Cieza por la vida consagrada

Cieza celebró ayer su quinta jornada de oración por la vida consagrada, con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada que la Iglesia celebra cada 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor.

Los participantes, portando candelas, se dirigieron en procesión desde el Colegio Madre del Divino Pastor hasta el monasterio de la Inmaculada Concepción de Cieza, donde se celebró una hora santa llevada a cabo por los institutos de vida consagrada de Cieza: la Orden de Hermanas Pobres de Santa Clara (clarisas), cuyo monasterio acogió esta oración; las Hermanas Clarisas de la Madre del Divino Pastor; las Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado; y el instituto secular Alianza en Jesús por María; en unión con las parroquias de Cieza y junto al arcipreste de la Vega Alta del Segura.

El arcipreste, Emmanuel Bezerra Moreno, ofreció una reflexión en torno a la llamada a la vida consagrada en la sociedad actual, en la que «el gran problema no es la falta de vocaciones sino la falta de la transmisión de la fe; ya no hay sitio para Dios en muchas de nuestras casas», lo que dificulta escuchar «la voz de Dios que nos llama a seguirlo».

Al concluir la hora santa, los participantes compartieron un ágape en el monasterio de la Inmaculada Concepción.

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Carmen García
Graduada en Periodismo. Redactora. Responsable de edición y diseño de la revista Nuestra Iglesia.

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