Campos del Río participa un año más en el Camino de Santiago Penitenciario

Acompañados por voluntarios y funcionarios, ocho internos del Centro Penitenciario Murcia II de Campos del Río peregrinaron el sábado a Santiago de Compostela.

Quince peregrinos procedentes del Centro Penitenciario Murcia II de Campos del Río (ocho internos acompañados por voluntarios, funcionarios del centro y el capellán) peregrinaron el sábado a Santiago de Compostela para participar en la quinta edición del Camino de Santiago Penitenciario, organizado a nivel nacional por el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española bajo el lema Dios te ama como eres, pero te sueña mejor.

Los peregrinos partieron el pasado miércoles desde Campos del Río para completar tres etapas completas del Camino Francés. Al llegar al Monte do Gozo se reunieron con los otros grupos que participaban en este Camino de Santiago Penitenciario: 365 personas en total; 200 de ellas privadas de libertad, procedentes de más de 20 prisiones españolas y acompañadas por funcionarios, voluntarios, sacerdotes y también por representantes de instituciones y autoridades. Desde allí llegaron a Santiago de Compostela y participaron juntos en la Eucaristía.

Es la segunda vez que el Centro Penitenciario Murcia II de Campos del Río se suma en esta peregrinación. Participó el año pasado acompañando a ocho internos y en esta ocasión un nuevo grupo de reclusos ha podido vivir esta experiencia, que el capellán, Antonio Sánchez Martínez, valora como muy positiva. «Ha sido muy emocionante para los que han participado; las etapas eran duras y ha habido lesiones, pero ellos han seguido etapa tras etapa porque querían llegar a la tumba del Apóstol». Una experiencia que ha supuesto para los internos un encuentro con Dios y con los demás: «En el camino tuvimos una celebración penitencial que les ha tocado el corazón, además de muchos ratos de oración, de encuentro, de celebrar la Eucaristía… han visto que en el camino hay otros que los acompañamos y que la libertad se puede conseguir; que se puede ser libre de muchas cosas, no solamente de la cárcel».

Junto al obispo en la fiesta de la Virgen de la Merced

El sábado anterior, el 26 de septiembre, el Centro Penitenciario Murcia II celebró en fiesta trasladada a la Virgen de la Merced, patrona de los reclusos, de las instituciones penitenciarias y de sus trabajadores. Lo hizo junto al obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, que visitó este centro, conversó con internos y funcionarios, y presidió la Eucaristía.

«Se respiraba ambiente de fiesta; el salón que hace de capilla estaba lleno», comparte sor María de Cortes Astasio, hija de la caridad de san Vicente de Paúl y una de las voluntarias de la Pastoral Penitenciaria. «El obispo reveló a los internos que los tiene muy presentes en su oración todos los días y les dijo que no hay nada mejor que acudir al abrazo de una Madre que nunca nos falla; por muy perdidos que nos sintamos, ella siempre permanece, nunca nos olvida y nos lleva hacia su Hijo, que dio la vida por todos sin distinción, porque todos somos hijos y por lo tanto hermanos».

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Carmen García
Graduada en Periodismo. Redactora. Responsable de edición y diseño de la revista Nuestra Iglesia.

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