«Ahí arriba hay un Padre que os ama»

María del Monte García Ruiz, universitaria, pertenece a la Parroquia San Benito de Murcia y colabora con la Pastoral Juvenil en la organización del viaje a Madrid, al encuentro del Papa León XIV. Hoy comparte su testimonio de fe y de servicio, marcado por otros encuentros con el Santo Padre.

Cuando somos pequeños necesitamos ayuda para todo: para comer, vestirnos y hasta para poder andar. Luego vamos poco a poco creciendo y parece que esa ayuda que necesitábamos ya no la queremos y así aprendemos a crecer. Pero ciertamente creo que todos necesitamos ayuda en todos los momentos de nuestra vida, alguien que nos ayude a pasar por situaciones de dolor, de angustia o a quien simplemente contarle cómo nos ha ido el día. En todos esos momentos tenemos a Dios esperando atento a que contemos con él. Si lo hacemos encontraremos refugio en cada paso y en cada tropiezo que demos en nuestro camino.

Llegó un momento en mi vida en el que le pedí especial ayuda a Dios para acercarme más y seguir su camino; yo quería conocer más de él y me escuchó. Poco a poco el Espíritu Santo fue guiándome hasta las catequesis del método de Life Teen. Allí, gracias a todos los catequistas que se dejaron usar por Dios, entendí que lo único que necesitamos para tener paz plena es dejarnos guiar por Dios.

Ha ido pasando el tiempo y he podido vivir, desde la PEJ (Peregrinación Europea de Jóvenes) del 2022, hasta el Jubileo del 2025, pasando por la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa, de la mano de la Diócesis de Cartagena. En cada evento al que iba podía apreciar cómo la gente daba todo de sí para organizar y coordinar al grupo para que pudiéramos acercarnos a Dios en cada momento.

Hasta que me di cuenta en una vigilia de adoración de que Dios me pedía más, me pedía que me dejara obrar por él, que me pusiera en sus manos. No os voy a engañar, cuando sentí esto tuve miedo, pero soy rociera y creo que no podemos tener mejor testimonio de fe ciega que el de nuestra Madre, la Virgen María. Así que decidí seguir su ejemplo y decir que sí a la llamada de Dios a servirle.

Gracias a que di aquel sí en aquella vigilia de adoración en la JMJ de Lisboa, he podido disfrutar con pleno gozo de mi vida de fe sirviendo a la Iglesia, como catequista en el método Life Teen y como representante de los jóvenes de la Real e Ilustre Hermandad del Rocío de Murcia. Ahora además tengo el placer de poder colaborar en la Delegación de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Cartagena. Ahora mismo estamos muy ilusionados desde la delegación porque tenemos el gusto de poder ir a ver al Santo Padre a Madrid junto con más de 200 jóvenes de nuestra Diócesis. Estamos terminando de perfilar y cuidando con cariño todos los últimos detalles de este evento.

Como ya he dicho antes, he tenido el lujo de poder vivir varios eventos con el Papa, y aunque sea una visita pastoral, creo de corazón que se va a sentir como cuando tenemos eventos más multitudinarios, igual de bonito y de especial, o incluso más, porque estamos en casa. Estos eventos para mí son clave para darme cuenta de lo grande que es el poder de la Santa Iglesia católica y cómo los jóvenes tenemos en nuestras manos el poder de honrar la gloria de Dios Padre a través de ella. Por lo que me gustaría, como cierre, dar ánimos a todos los jóvenes. Alzad la mirada, porque ahí arriba hay un Padre que os ama y que siempre cuida de vosotros, no tengáis miedo a seguirle.

Carmen García
Graduada en Periodismo. Redactora. Responsable de edición y diseño de la revista Nuestra Iglesia.

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