16 de marzo 2016

“Todo esto solo me ha dado felicidad y paz”

V miércoles de Cuaresma
Testimonio vocacional de Juan Pablo Palao, seminarista de segundo curso del Seminario Mayor de San Fulgencio.
Me llamo Juan Pablo, tengo 21 años, soy de Yecla y estoy en segundo curso del Seminario Mayor San Fulgencio. Soy el menor de cuatro hermanos de una familia cristiana, por lo que parte de mi vida se ha desarrollado en un ambiente cristiano. La influencia de este entorno en mí fue y sigue siendo muy grande, sobre todo en la residencia de ancianos Desamparados de Santa Teresa de Jesús Jornet, en la que mi padre trabajaba, dónde las palabras de las religiosas cuando apenas tenía 5 o 6 años me hacían reflexionar ya sobre qué quería Dios de mi vida. Recuerdo en los primeros años de colegio, cuando la maestra nos preguntaba por lo que queríamos ser de mayor y yo siempre respondía “cura misero”, y cómo la maestra veía en mí ese “algo” que dicen tener los llamados al sacerdocio, lo que todavía hoy me recuerda.
A los 7 años llega el momento de la catequesis de Primera Comunión en mi parroquia, donde podía desarrollar mis inquietudes. El año de mi Comunión coincide con el 50 aniversario de la Coronación de la Patrona de Yecla, año importante para la ciudad y para mi familia y es ahí donde yo comienzo a ser monaguillo en las procesiones y en las misas, participando también en el coro parroquial.
Todo sigue igual hasta que en 2º de ESO comienzo las catequesis de Confirmación en la parroquia, donde en un ambiente agradable sigo creciendo en la fe junto a mis compañeros y amigos, pero llega ese crítico momento en el que me tomo la Iglesia y mi vida cristiana un tanto a la carta, a mi manera, pero con la idea de la llamada rondando siempre mi cabeza. Tras confirmarme y quedar un tanto descolgado de cualquier grupo o movimiento parroquial, continúo viviendo la fe, aun descuidando muchos aspectos.
Las fiestas de la Inmaculada de Yecla en especial, y también la Semana Santa, son pilares muy importantes en mi vocación pues eran las principales fuentes de fe que yo recibía fuera de la Eucaristía dominical, por lo que considero que la piedad popular fue otro medio que utilizó el Señor para ir acercándome a Él.
Tras acabar los estudios de Bachiller comienzo los estudios universitarios de Geografía, sabiendo que la llamada al sacerdocio estaba presente, pero era demasiado pronto para plantearme mi entrada en el Seminario, pues los miedos y las ideas negativas rondaban mi cabeza. El verano de 2013 es cuando mi vida gira totalmente. La Misa se convierte entonces en el centro de mi día todas las mañanas.
Comenzado el curso, el sacerdote de mi parroquia me propone formar parte activa de la misma en un grupo de catequesis de Primera Comunión y otras actividades como el coro, etc. Desde ese momento Cristo y la parroquia es el pilar más importante de mi vida. Pasada la Navidad, y por casualidad, me entero que el Seminario va a realizar unos Ejercicios Espirituales para jóvenes. Tras mucho pensarlo y meditarlo decido inscribirme y acudir, sin más propósito que “pasar el fin de semana”, pero estos ejercicios fueron el encuentro definitivo para decir SÍ a Dios. De estos ejercicios vuelvo nuevo, con la mentalidad cambiada y con la vista puesta en responder a la llamada que Cristo me hace. Mi vida activa cristiana se intensifica con el rezo del Rosario, el asistir a la iglesia todas las mañanas, acudir más a la confesión… También es aquí donde conozco a algunos de los que hoy son mis compañeros de Seminario y con los que mantuve la relación y eran ellos los que me animaban a volver y a pensarme las cosas, en ocasiones por la insistencia de estos, lo cual hoy recuerdo con alegría. Ese mes de mayo tengo la oportunidad de volver de nuevo al Seminario a la fiesta de Consagración a la Señora, sintiendo en mí la emoción y alegría de los seminaristas que se consagraban a la Virgen ese año y notando la llamada que yo tenía para estar en ese corazón algún día. También mayo fue un mes especial en Yecla, pues se celebra el Mes de María en el Santuario del Castillo todas las mañanas, donde continuaba mi discernimiento bajo los ojos de la Virgen y donde pude conocer algunas personas que el Señor puso en mi camino y que hoy son grandes apoyos para mí.
Esos meses fueron difíciles para mí, ya que mi personalidad es tímida y no me gustaba hablar de estas cosas, y siempre recordaré de este tiempo esas llamadas del rector invitándome a asistir al Seminario, y los mensajes y llamadas de los compañeros y del monitor del preseminario, que tanto fruto dieron. Y así llegó junio y la Convivencia Vocacional del Seminario. Pese a no querer asistir en un principio, acabo yendo a esta convivencia y allí veo como cada hora que pasa es gracia para mí; hablaba con los compañeros y veía que Dios me quería decir algo a través de ellos. Finalmente en esa convivencia, tras hablar con el rector y darle muchas vueltas doy el paso de entrar al Seminario. Nunca olvidaré aquel 16 de septiembre en que yo, junto a otros 8 jóvenes, vine al Seminario con grandes nervios y preguntas, para entonces sí, dar ese gran paso y entrar al Seminario.
Todo esto solo me ha dado felicidad y paz, no sin miedos y dudas, pero sé que Dios está conmigo y que estoy rodeado de mis hermanos seminaristas, de los formadores y directores espirituales y de buenas personas que el Señor pone en mi camino para vencer todos los problemas y crecer como cristiano y seminarista, dando todos los días gracias a Dios por el regalo tan grande que me ha dado.
Volver a noticias

Suscríbete a nuestra lista y recibe semanalmente la publicación diocesana Nuestra Iglesia en tu correo electrónico.

Suscríbete

Información básica sobre protección de datos

Responsable del tratamiento

Obispado de Cartagena

Finalidad y legitimación

El tratamiento se realiza para la gestión de su solicitud y/o consulta a través de este sitio web. La base legitimadora es su consentimiento al rellenar y enviar el formulario y marcar la casilla de aceptación de la política de privacidad

Destinatario de cesiones

No se cederán datos a terceros, salvo que las excepciones legalmente previstas.

Destinatario de transferencia internacional

No se realizan transferencias internacionales.

Derechos de los interesados

A retirar su consentimiento en cualquier momento a oponerse al tratamiento, a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional

Información adiccional

Puede consultar aquí todos los detalles

Noticias relacionadas