Reflexiones semanales
28 de julio 2019

Pedid y se os dará

XVII domingo del Tiempo Ordinario

El tema que nos propone el texto del Evangelio de esta semana es la oración, como estilo esencial de vida. Orar a Dios, porque es un Padre bueno y atiende las súplicas de sus hijos, porque conoce sus necesidades antes de que se las pidan. El modelo donde fijarnos es Jesús, su personal estilo impresionó a los discípulos hasta que le pidieron que les enseñara a rezar, ya que le han visto orar con mucha frecuencia en todos los momentos importantes de su vida. El testimonio de Jesús arrastra a sus discípulos al mismo trato con el Padre. Esta es su lección, orar, orar siempre, en todo momento. Sugiero que se lea muy despacio el salmo 137, el que propone la liturgia de este domingo, porque ahí encontraremos la experiencia de un creyente que le habla a Dios con el corazón y da testimonio de que siempre ha sido escuchado: “cuando te invoqué me escuchaste, Señor”. La experiencia de este creyente sirve para potenciarnos en el ánimo y en la confianza en Dios, ya que no defrauda y te lleva a la acción de gracias.

El que ora al estilo de Jesús tiene las cosas claras, conoce el rostro de Dios y no duda en decirle que siga contando con él cada día, porque Dios ocupa el centro de su vida. Es verdad, vivir cerca del Señor no se puede cambiar por nada en el mundo, ya que ha experimentado el gran amor que Dios le tiene y que, además, le puede llamar Padre, Padre nuestro. Todos los días rezamos la oración del Padrenuestro, seguro que varias veces al día, para decirle a Dios que estamos dispuestos a hacer su santa voluntad, que se lo dicen nuestros labios y con más fuerza nuestro corazón. Rezar es hablar con Dios, sentirlo muy dentro de ti y saber que Él quiere lo mejor, porque nos ha amado primero y no deja de salir a nuestro encuentro. La oración se vive gracias al amor cercano de Dios. “El amor, en su pureza y gratitud”, dice el Papa Benedicto XVI en su encíclica, “es el mejor testimonio del Dios en el que creemos y que nos impulsa a amar... La mejor defensa de Dios y del hombre consiste precisamente en el amor (Deus caritas est, 31 c).

La oración te permite acercarte a Dios sin que nada interrumpa el encuentro. El mejor ambiente para rezar es el silencio de la contemplación, ya que así puedes oír a Dios mejor y discernir los caminos de santidad que te propone. El Papa Francisco nos urge a esta práctica, estar con el Maestro, escucharle, aprender de Él, siempre aprender. Esto lo pide el Papa para los evangelizadores con espíritu, que oren y trabajen, que se dediquen a lo pastoral y a lo espiritual reconociendo que ninguna de las dos cosas es más importante que la otra: que las propuestas místicas sin un fuerte arraigo espiritual se quedan en lo teórico y que los discursos y prácticas misioneras sin una fuerte vida de oración y espiritualidad se quedan vacías y se disuelven en mero voluntarismo.

Mucho ánimo a todos para escuchar la voz del Señor y mucho ánimo para anunciar a todos el corazón misericordioso de Dios.

Volver a reflexiones
Últimas reflexiones semanales
  • Pedid y se os dará

    XVII viernes del Tiempo Ordinario26 julio, 2019

    El tema que nos propone el texto del Evangelio de esta semana es la oración, como estilo esencial de vida. Orar a Dios, porque es un Padre bueno y atiende...

    +
  • La sabiduría de acoger y escuchar a Cristo

    XVI viernes del Tiempo Ordinario19 julio, 2019

    Para esta semana, la liturgia nos ayuda para que estemos atentos al paso de Jesús por nuestras vidas y sepamos acogerle y escucharle, son las dos condiciones que se le...

    +
  • Un amor de misericordia

    XV viernes del Tiempo Ordinario12 julio, 2019

    “Buscad al Señor y vivirá vuestro corazón”, escuchamos en este domingo en el salmo 68. Esta palabra de aliento se dirige también a todos los que vivimos en esta época...

    +
  • El Señor nos dará, como un río, la paz

    XIV viernes del Tiempo Ordinario5 julio, 2019

    En el Evangelio de este domingo se recoge el importante momento del envío de los discípulos a predicar el Evangelio. Esta será la actividad esencial para los seguidores del Señor...

    +